Alguien o algo se encuentra en Valparaíso

Subiendo el cerro, entre los laberintos urbanos de la ciudad de Valparaíso, llegamos a nuestro destino. En una esquina del turístico Cerro Concepción se encuentra la librería y café La Flor de Papel, inaugurada en el puerto hace menos de dos años por el periodista y escritor Luis Cruz. Nos recibe con un café peruano, cortesía de la casa. 

En los próximos minutos comienza Puerto Desierto, jornada de poesía y música con autores y autoras locales. El día está soleado, despejado, como una muestra potente de que la primavera llegó en todo su esplendor.

Mientras montamos el evento aparece el recuerdo de experiencias recientes en las que compartimos con artistas con distintas miradas y trayectorias, como nuestro Ecofestival Noctiluca o Desierto Libro. Todas pertenecientes a la línea de trabajo que decidimos llamar Puntos de encuentro, aquellos proyectos que buscan convocar en un mismo espacio físico a personas diversas en torno a la música o la literatura, nuestras dos principales líneas disciplinares. 

Desde esa idea fue tomando forma Puerto Desierto, que surgió en alianza con Ediciones Oxímoron para levantar un evento que cruzara la poesía y la música hecha en Valparaíso. 

Comenzamos. La primera en presentarse es Alejandra González, reconocida poeta, escritora, académica y también trabajadora social. Su voz poética profunda y emotiva nos lleva a transitar por el dolor, la rabia y la confusión, que se expresa a través de un ritmo indomable que estructura y desectructura las palabras. 

La potencia de su poesía queda en el aire, justo cuando entra en escena Miyodzi Watanabe, joven voz de la poesía porteña. “Miyo”, quien también es ensayista, nos invita a entrar en su mundo interior, donde habita la contemplación, la remembranza y un tejido familiar latente, que encuentra significados en distintos pasajes de la vida.

Cierra el bloque de poetas Ismael Rivera, quien desde el primer momento nos ofrece un conjunto de poemas para pensar el presente, resignificando la memoria, la lucha y las historias que nadie se atreve a mirar y hacer justicia por ellas. Versos que en el contexto político y social actual cobran sentido y urgencia.

Y como la palabra encuentra su extensión en el sonido, la jornada no podía terminar sin música. Parado con su guitarra está Gonzalo Sáez, cantautor ampliamente conocido en la escena cultural de Valparaíso. Sus melodías y letras, a veces luminosas, a veces sombrías, le cantan al puerto, a sus contradicciones, a su identidad y personajes que lo habitan. La actividad está por terminar, y Gonzalo nos entrega una versión de Common People, de Pulp, perfectamente adaptada al contexto local. “Nunca serás como somos en Valpo / no vivirás como vive la gente de acá / no arderás como todo arde en Valpo / nunca verás tu vida irse a la mierda”, suena en el salón principal de la casona que nos recibe.

La música se acaba, y al fondo destaca la frase “Alguien o algo se pierde en Valparaíso”, escrita en blanco. Sin embargo hoy, entre laberintos y pasajes de colores más de alguien se vuelve a encontrar.

Publicado por Runrún

Familia poética y musical chilena que trabaja la relación entre palabra, artes e identidad desde una perspectiva crítica, colaborativa, pedagógica y transdisciplinaria desde el 2018 a la fecha.

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