A cinco años de “Dame la mano y danzaremos”: las huellas de una experiencia de arte colaborativo y memoria

Noviembre de 2021, Copiapó. En plena pandemia del coronavirus, iniciamos un proyecto de arte común, nuestra línea de trabajo de arte colaborativo o comunitario, que convocó a vecinas y vecinos de las históricas poblaciones Lautaro y Vista Hermosa. La invitación fue a integrar un espacio creativo para indagar en las memorias, problemáticas y proyecciones individuales y colectivas, con la finalidad de crear un conjunto de obras sobre el habitar y las identidades locales ligadas a la vida en el desierto.

Comenzamos a trabajar con los dos grupos de forma paralela, consolidando un espacio en la sede vecinal de Lautaro y otro en la casa de la vecina Luisa Castillo, en Vista Hermosa. Cada semana Ramírez Neira, Eliana Hertstein y Tatiana Mayerovich, guías de aquel proceso, se reunían con las comunidades para llevar a cabo tres espacios participativos y democráticos, a partir del relato oral y escrito, el arte sonoro y la poesía visual.

De esta forma, implementamos los talleres Buscando la veta, dedicado a las artes literarias; Ojo al charqui, enfocado a los medios visuales y Oír el paisaje, donde las personas pudieron experimentar con los sonidos. Si bien la mayoría de las participantes no habían tenido experiencia previa con instancias de este tipo, al poco andar supieron mantener el entusiasmo y las ganas constantes de crear, dando como resultado una serie de relatos, abstracciones visuales y discursos sonoros que dialogaban con temas tan sentidos como la infancia, la familia, la ciudad y las vicisitudes de habitar un territorio como Copiapó.

Ya en abril de 2022, seis meses después de haber iniciado todo, habíamos construido no solo lazos creativos con las comunidades, sino que también afectivos. Toda esta historia culminó con la instalación Dame la mano y Danzaremos, montada tanto en la sede vecinal de Vista Hermosa como Lautaro. Instancia curada por los guías del proceso y abierta a todo público, en la que ambos espacios se transformaron por algunos días en salas de arte contemporáneo, y donde los relatos escritos y composiciones tanto visuales como sonoras realizadas por la vecinas y vecinos participantes pudieron ser expuestos ante el resto de la comunidad. Además, nació un libro homónimo, editado por nuestro sello Tala Ediciones en colaboración con Hain Ediciones, el que se distribuyó en bibliotecas y escuelas públicas de la Región de Atacama y otros espacios del país. 

Después de cinco años, queremos recordar esta experiencia que permitió a integrantes de ambas poblaciones plasmar poéticamente sus memorias con voz propia, teniendo como herramienta las artes en sus más diversas expresiones. 

Proceso financiado por la «Convocatoria Pública 2021 para organizaciones culturales focalizadas en desarrollo social local”, del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de Chile.


Publicado por Runrún

Familia poética y musical chilena que trabaja la relación entre palabra, artes e identidad desde una perspectiva crítica, colaborativa, pedagógica y transdisciplinaria desde el 2018 a la fecha.

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